Se hace difícil volver a escribir en este blog después de un año, donde otros lugares, otros formatos, y probablemente otro público, fueron testigos de reseñas, reflexiones, pasiones y vivencias en torno a lo que me apasiona: los libros, las historias que contienen, la textura de sus páginas, su olor, la oscuridad de la noche solo iluminada por la luz que apunta a tu libro, quedarse dormido sobre él, la sensación única que transmite terminar uno y darse cuenta que sin ellos no se qué sería de nosotros. Ha sido una breve conversación, de alguien que estuvo siempre cerca del nacimiento del blog (lo de él tiene más mérito, él escribe de verdad, aquí solo juntamos letras aprovechándonos de lo que otros escriben), la que ha activado el resorte para que todo vuelva a su sitio. Porque el sitio de todo siempre estuvo aquí. Y aquí volvemos. Gracias Salvador, tú sabes cuánto tienes que ver con este nuevo comienzo. Vamos allá. Qué bien le sienta el campo a Tostonazo Vuelve -volvemos a- Santi...
La verdadera revolución empieza en los libros.