Ir al contenido principal

COLECCIÓN DE LA CUNA A LA LUNA de Antonio Rubio y Óscar Villán (Kalandraka)


He estado pensando en reseñar algunos de nuestros libros favoritos para leer a los niños, basándonos en nuestra experiencia como padres. Y no he tenido duda de con cual comenzar. Tanto por cronología, ya que fueron los primeros libros que empezamos a leerle a nuestro hijo, como por orden de recomendación ya que son los que me vienen a la mente cuando alguien me pregunta algo para regalar a unos padres primerizos (y hay más posibilidad de acertar que con alguna de las tropecientas cosas para bebés que seguramente no utilizará más de un mes).
La colección De la cuna a la luna consta de varios libros en formato pequeño, en cartoné, con unas ilustraciones potentes y muy claras para los prelectores y un texto muy reducido pero muy poético. Son eso, poesía infantil. Para ser más claros, poesía para bebés. Además de los poemas de Antonio Rubio y las ilustraciones de Óscar Villán, les hemos encontrado ventajas muy prácticas en la vida de un niño de corta edad. Debido a su tamaño han viajado con nosotros siempre. Van en la bolsa del carrito varios de ellos y en los viajes en coche, en tren  y en avión siempre han aparecido por ahí, dándonos minutos de tranquilidad y sosiego. Además, al ser el formato en cartoné duro están casi como el primer día. Excepto Miau que fue víctima de un ahogamiento al querer leerlo durante el baño diario y tuvimos que hacernos con otro.
Voy a entrar a comentar cada uno de ellos con sus particularidades y con la crítica basándome en cómo ha reaccionado nuestro hijo de dos años.



Cinco: se lo comenzaríamos a leer con unos tres ó cuatro meses de edad. Es un poema numeral para recitar. Rima para contar hasta cinco con los dedos de la mano. Desde el principio fue uno de sus favoritos, incluyendo la sorpresa del final. Ahora con dos años lo sigue disfrutando como el primer día.





Cocodrilo: poesía en colores. Éste es una de sus debilidades y el mío. El cocodrilo es verde, verde, verde, se sube en un baúl azul, azul, azul… es un juego con los colores y con la superposición de objetos. Ahora a los dos años que ya es capaz de distinguir los colores, le ha dado un mayor sentido. 





Luna:
poema visual. Se lo cantamos, tenemos una melodía para él ya que es el más repetitivo y uno de los más bonitos al recitar. Le sigue gustando tras 20 meses de oírlo casi diariamente.







Miau: poema onomatopéyico con diferentes animales. A todos los niños les gustan los animales y les gusta imitar el sonido de ellos y escucharlo. Con este cuento no es diferente. Y ahora que ya se sabe el nombre de todos y los sabe pronunciar lo sigue disfrutando mucho.





Pajarita de papel: poema canción. Creo que es uno de los que menos le llama la atención por ser la ilustración menos clara y no tener referencia de lo que es una pajarita de papel. A pesar de eso, es un libro también muy recomendable.





Violín: Otro poema onomatopéyico con los sonidos de diferentes instrumentos. También fue una de las adquisiciones posteriores. Más o menos al cumplir su primer año de edad, cuando ya era más consciente y ya imitaba más sonidos. Ni que decir tiene que le encantó. Él tiene alma de músico, le gustan mucho los instrumentos que ve, se queda sin palabras ante una canción que le gusta. Y recitar los sonidos del violín, del tambor…uno de sus favoritos.







Zapato: Poema con objetos cotidianos. Una rima con un zapato. También le llamó mucho la atención, supongo que porque los zapatos, los pies, etc, son una de las cosas que más le intrigan a un bebé por pasar mucho tiempo frente a ellos. También le gusta mucho, aunque se enfada cada vez que el niño del final consigue abrocharse los zapatos y él no.








Árbol: Poema numeral. Es el otro junto a pajarita de papel que menos atención se lleva. Aunque éste sí tiene una ilustración muy clara y la rima es muy sonora.












Personalmente son los únicos libros que veo perfectos para bebés de corta edad. Por la simpleza de imágenes y texto y principalmente por su sonoridad. Nosotros hemos vuelto a comprar la colección completa para una amiga y estamos deseando que nos cuente sus impresiones. Siempre hay que animar a los futuros lectores. Espero que cuando yo sea una anciana él me cuente libros tan bonitos como estos. 

Comentarios

  1. De todos los de la colección "Cocodrilo" es mi preferido. Me gusta mucho tu descripción de estos libros como poesías visuales para bebés.
    Acabo de descubrir vuestro blog y lo estoy explorando, espero que me veáis más por aquí.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! Me alegro de que nos hayas descubierto. Yo voy a hacer lo propio con el tuyo. Así, a bote pronto, veo que compartimos gustos (y algunas reseñas).
      Pues mira, si te gusta esta colección, mañana mismo publicamos sus dos novedades recientes, Limón y Veo Veo.
      Un abrazo y espero que sigamos en contacto.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...