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Paramales, de Xoel López

El amor, la verdad, la alegría de vivir, la gente que quiero. Las mañanas en las que sabes que todo va a salir bien, la llamada inesperada, el beso esperado y no por ello menos maravilloso, los ojos que te miran como sólo te miran esos ojos. Lo importante, lo verdaderamente importante.




Paramales, el nuevo trabajo de Xoel López. Pertenece a esas pequeñas cosas que consiguen hacerme un poco más feliz, porque me ayjdan a sonreir más con lo que me rodea.

Os dejo con Patagonia, la primera canción del disco. Cerrad los ojos y dejaos llevar.

Partimos temprano a un mundo desconocido. Te volviste a dormir, yo acariciaba tu pelo. Despertamos confusos más allá del silencio, en un sueño de óxido y faros perdidos. Como lobos marinos entre la corriente, caímos al límite de un desierto baldío. Caminamos glaciares sobre ríos eternos y trazamos los planes hacia el infinito. Corrimos senderos hacia el pico más alto. Te dije: “volvamos es muy peligroso”. “Perderse no sería tan malo”, pensamos, pero volver y contarlo será maravilloso. Nos enamoramos después de millones de años en medio de una orgía de pingüinos salvajes. Te dije: “por siempre, me quedo a tu lado, venga lo que venga, pase lo que pase”. Sorprendimos a la luna besando a los volcanes, surcando el lomo de una serpiente de fuego, en un barco cargado de presente y futuro. Nos quitamos los guantes y retamos al viento. Descendimos a lo más profundo del mundo, donde nace la luz más intensa del bosque y bebimos del brebaje de lo desconocido, en un sueño de azules y campos perdidos. Y al regresar el mismo decorado, pero con un guión totalmente distinto. Las mismas caras, los mismos caminos. Ahora todo es igual pero nada es lo mismo. Todo es igual pero nada es lo mismo. Todo parece igual pero todo es distinto. Ahora todo es igual, nada será lo mismo. Todo parece igual, ahora todo es distinto.



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