Ir al contenido principal

Mala Letra, Sara Mesa (Anagrama)

Es una sensación preciosa cuando tienes ante ti el libro de un autor que te ha ilusionado anteriormente. Mueres por comenzar a leer, por olvidarte de todo en un instante. Pequeños placeres cotidianos. Así es como nos sentimos nosotros al toquetear el nuevo libro de Sara Mesa. Siendo una autora con una trayectoria relativamente corta debido a su juventud, tiene el doble de mérito que haya conseguido colarse entre nuestros contemporáneos españoles favoritos.

Portada de Mala letra


Este libro es una recopilación de relatos cuyo título se debe al tema de uno de ellos “Mármol” el cual tiene un alto componente autobiográfico. Está compuesto de once historias con un trasfondo común como nos indica la autora: “Mala letra es un catálogo de variaciones sobre cómo afrontar la culpa”, “Generamos culpa, acumulamos culpa y padecemos las culpas de otros”.

Y es así en cada uno de los relatos, desde la joven que se siente culpable por desear el mal a un familiar, el militar franquista cuyo pasado sigue presente a través de su soledad, la treintañera presionada por el tópico y típico deleznable jefe…

Estas historias presentan la misma atmósfera de desasosiego de sus anteriores novelas Cuatro por cuatro y Cicatriz, de las que ya os hemos hablado en el blog. Incluso algunos de ellos están ambientados en la ya familiar (y ficticia) ciudad de Cárdenas de sus novelas anteriores. Así logra una conexión real con un mundo de infancias defraudadas, familias inconexas y demás personajes conocidos en su prosa.


Cicatriz fue una de las grandes sorpresas de 2015
Si me permite la autora, yo ya me imagino Cárdenas como una ciudad andaluza sórdida, que la verdad es que no quiero conocer, con centros comerciales enormes, barrios oscuros y deprimentes, bloques y bloques de pisos…bueno, ya se ha hecho un lugar común dentro de mi imaginario. Me parece digno de elogio conseguir eso en tan pocas obras.

Sara mesa tiene una narración fluida y vibrante, que hace que no puedas despegar la vista de cada relato. El poso de su trasfondo nos dura tras la lectura.


Sara Mesa
Algunos cuentos me han parecido superiores a otros, al nivel de sus novelas, pero en líneas generales son sublimes y existe una conexión entre ellos, no sólo con protagonistas comunes -que los hay- sino a través de un discurso narrativo compartido que permite (y hace necesario) leer el conjunto de relatos como un todo. Por señalar algunos en concreto hablaría de “Papa es de goma”, con un suspense clave y con un final magistral. También me ha encantado “El cárabo” con un componente de terror infantil muy atrayente. En ese mismo tono está “Palabras piedra”, un duro relato del daño de las palabras, de lo condicionante que puede ser para nosotros el trato que recibimos de nuestros seres queridos.

Y con curiosidad he leído “Mármol”, que me ha parecido de los mejores y me ha recordado a otra de nuestras autoras favoritas, a la Marta Sanz de Lección de anatomía. Misma nostalgia de la infancia, misma retrospección hacia lo vivido con similar tono.

Es un libro totalmente recomendable. Si buscáis un nuevo autor de nuestras letras, en Sara Mesa podemos confirmar un gran futuro. Bien escrito, historias bien desarrolladas y el recuerdo estampado en nuestra mente hasta la próxima ocasión.

Que espero que sea pronto Sara.

Comentarios

  1. Aunque no sé si es el momento para mí, o precisamente por eso, tengo que leerlo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Resistencia, Scott Kelly (Debate)

" ... (de todos los riesgos asociados a mi condición de astronauta) nada puede compararse con el riesgo más inquietante: el de que algo malo pudiera sucederle a algún ser querido mientras estoy en el espacio, sin forma alguna de volver a casa." Me encanta compartir con vosotros una de las lecturas más estimulantes de los últimos meses. Resistencia, de Scott Kelly, es el testimonio en primera persona del astronauta que estuvo en el año 2015 un año en el espacio. Su experiencia en la Estación Espacial Internacional la transformó en uno de los libros más importantes que existen en torno a la relación del ser humano con la aventura espacial. Reconozco mi fascinación por la profesión de astronauta (¿quién no ha soñado con serlo y al menos jugado a serlo?) y Resistencia es probablemente -con permiso de algún otro que mencionaré después- el libro que mejor describe qué supone ser astronauta, qué motiva a serlo, a qué se renuncia. Es difícil resumir en unas pocas líneas todo lo que ...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...