Ir al contenido principal

Aquí vivió: Historia de un desahucio, Isaac Rosa y Cristina Bueno (Nube de Tinta)

Isaac Rosa se ha convertido en uno de los referentes nacionales de la narrativa social actual. Aquella que, sin renunciar al talento creativo ni a la ficción como herramienta artística, aborda asuntos que ocupan y preocupan a nuestra sociedad actual. O al menos a una parte.

La labor de Isaac Rosa es encomiable y multifacética. Consagrado como uno de nuestros mejores narradores actuales (cualquiera de sus novelas es un monumento a la búsqueda de respuestas a nuestras dudas y contradicciones), ha encontrado también en el relato corto un medio de expresión ideal para su discurso (ya os hablamos de su  primera recopilación de relatos publicados en La Marea), por no hablar de su columna de opinión en el diario.es, que justifica por sí sola una suscripción).

La noticia de la publicación de Aquí vivió: Historia de un desahucio, su primera incursión en el mundo de la novela gráfica, llenó esta redacción (es decir, el salón de mi casa) de entusiasmo. ¿cómo no había sucedido antes? Era cuestión de tiempo que un explorador como Isaac Rosa utilizase este medio de expresión artística. Su discurso y su capacidad de tejer historias permitían adivinar el éxito en esta empresa. No nos hemos equivocado.
 
 

Portada de Aquí vivió
 
Aquí vivió nos cuenta la historia de Alicia, que se muda con su madre a un piso recién comprado tras el divorcio de ésta. Pronto descubren lo que no conocían: el piso, adquirido a una entidad bancaria, procede de un desahucio. Eso explica el bajo precio de compra, el ambiente enrarecido del vecindario, una visita inesperada..

Alicia inicia tras el descubrimiento una búsqueda para averiguar qué hay detrás de esa historia con tantos interrogantes. Cuál es la historia de ese piso y de sus antiguos inquilinos. Cuál es la historia de otros como ellos más allá de la injusticia que siempre tiene conocer los casos de lejos, sin que nos salpique, lejos de nuestra zona de confort.
 
 
Isaac Rosa baja a ras de suelo para contarnos el drama de los desahucios. Ese drama que no somos capaces de entender en toda su magnitud solamente con cifras ("¿eres capaz de imaginar cuánto supone 50.000 familias? ¿y 500.000?" dice uno de los personajes del libro). Rosa traza el mapa sentimental de los desahucios, nos ayuda a comprender, a posicionarnos, a reflexionar. Igual que en sus libros, en sus relatos, en sus columnas de opinión.

Isaac Rosa es un maestro en construir a partir de la anécdota, de utilizar el ejemplo, el caso concreto, como herramienta para elaborar un discurso válido para el problema general en el que se circunscribe el problema concreto planteado. Esa es la base de sus creaciones literarias y gran parte de su talento.


 
Los dibujos de Cristina Bueno acompañan a la perfección al guión de Isaac Rosa. Sus personajes, su trazo simple, se convierten en una extensión de la mente creativa del escritor. Algo aparentemente tan sencillo una vez visto el resultado pero muy difícil de lograr. Esta compenetración creativa es un logro mutuo. Enhorabuena a los dos. Conocido ya el trabajo de Isaac, la novela me sirve para buscar con curiosidad trabajos anteriores de Cristina.
 
Cristina Bueno e Isaac Rosa
 

Novela gráfica recomendable y necesaria, y esperamos que punto de partida a nuevas incursiones de nuestro admirado Isaac Rosa en este género que tanto nos apasiona.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...