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Hambre a borbotones, Álber Vázquez (Expediciones Polares)

Se pasea una fauna muy rara por la ciudad de Centenario. Mujeres perfectas con gustos culinarios un tanto originales, chicas con la sexualidad a flor de piel que comparten este hambre, asesinos impolutos con aspecto de príncipe azul… todo esto lo podemos encontrar en Hambre a borbotones.


Portada de Hambre a borbotones
Hambre a borbotones es una novela fascinante. Hay terror, hay una trama policial, hay comedia, hay luminosidad, hay amor, hay sexo, hay odio, lujuria y deseos de venganza. Hay, en definitiva, todo eso que nos gusta y que hace que el mundo gire y funcione. Pero en una Thermomix a máxima potencia.

Un libro que bebe directamente de los pulps norteamericanos de principios del siglo XX, los mezcla con una buena dosis de telenovela venezolana y los salpica de abundantes lingotazos de Wes Craven, Patricia Highsmith, Andy Warhol y Sylvia Kristel. 

Lo primero que se me pasa por la cabeza al terminar el primer capítulo es que este libro es carne de bestseller. Tiene todas las condiciones para serlo, un universo propio, personajes atractivos, violencia, sexo… un cocktail impresionante y bien escrito. Además es el inicio de una trilogía, con lo cual se podrá seguir disfrutando de este universo un poquito más. Advierto que es un universo bastante gore.  

Temo no ser el público ideal para este tipo de tramas. Siendo como es una novela de género negro o de intriga, prefiero las que se quedan cortas de violencia y sexo, y también las que crean personajes más creíbles. A pesar de ello entiendo completamente el éxito de este libro, que ha sido nombrado como novela Finalista del Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela negra en español 2016 (Semana Negra de Gijón).


Álber Vázquez
Tiene un reparto coral que permite una evolución muy entretenida de la historia, cada uno de ellos te cuenta su propia visión de los días que comparten, de las aventuras que se entrecruzan. Personajes inquietantes pero a la vez atrayentes, que hacen que salga tu lado más visceral y te dé ganas de pegarle un tortazo o un beso pasional más de una vez. Se agradece que el autor no tome nunca un punto de vista lastimero o demasiado dramático. Oye, si te pasas la mayor parte de la novela matando gente de un lado para otro al menos no te lo tomes muy en serio. Esto me gusta.  

El autor ha dado un giro inesperado a su bibliografía ya que con anterioridad se dedicaba a la novela bélica. Indica en el prefacio que quería escribir “un libro para ligar”. Espero que lo haya conseguido. A mi juicio ha logrado un éxito de ventas. Con una edición muy atractiva de Expediciones polares, que han tenido muy buen ojo con esta obra. Habrá que seguirles de cerca.  

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