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Una chica con pistola, Amy Stewart (Siruela)

En esta época son clásicas las recomendaciones de libros típicos para disfrutar del verano. Suelen incluir ciertas características de ligereza, diversión, entretenimiento tan típicas del estío. Hace poco leía un listado en una revista femenina que daba hasta vergüenza. No puedo entender por qué no es compatible el entretenimiento con los libros bien escritos por alguien inteligente. Así que yo también me atrevo a hacer mi recomendación: Una chica con pistola. La prueba de que es genial para estos menesteres veraniegos es que en el mismo vagón de AVE en el que yo estaba disfrutando su lectura también había un hombre de mediana edad leyéndola y no dejó el libro durante todo el trayecto. Me dio vergüenza comentar con él pero estoy segura de que le estaba gustando tanto como a mí.



Constance Kopp, la enérgica heroína de Una chica con pistola, está hecha de la misma pasta que los grandes personajes de las novelas policiacas. Una mujer formidable, tan capaz de empuñar sin miramientos el revólver para atrapar a un criminal, como de soltar un exaltado alegato a favor de la condición de las mujeres.
 
Escrito de una forma muy amena, con un lenguaje claro y directo a través de la hermana protagonista. Enseguida te encariñas con los personajes, principalmente con las tres hermanas Kopp. La autora ha tenido una habilidad especial para crearle una personalidad única a cada una de ellas, una de las mejores características de la novela. A veces estamos acostumbrados a personajes planos, donde sólo conocemos la acción y no el carácter. Esto sucede muy a menudo con los personajes femeninos, es difícil encontrar novelas donde estén muy bien caracterizados y sean completos, no un fácil cliché.

Amy Stewart encontró un artículo de 1914 que contaba cómo el coche propietario de una fábrica había embestido la calesa en la que viajaban las hermanas Constance, Norma y Fleurette Kopp, y la manera en que la disputa por los daños causados había derivado en una escalada de amenazas y disparos, que terminaría con Constance convertida en ayudante de sheriff, este captó de inmediato su interés. La autora se enfrascó en una investigación que le llevó a los descendientes de los protagonistas y a la historia familiar. Con esto ha reconstruido una anécdota dotando de vida a los personajes, inventando muchas cosas pero consiguiendo una novela veraz y auténtica.

Amy Stewart

Llena de acción, de emoción pero sobre todo de mucho humor como trasfondo de todo. Constance Kopp no se amilana ante nada, y no responde a tópicos femeninos ni a sermones moralistas. Un acierto este planteamiento.

Es la primera novela de esta autora, lo cual me parece admirable ya que tiene una capacidad extraordinaria para narrar historias. No exagero, echadle un vistazo y no os arrepentiréis. Como os comentaba al principio, ésta sí que es una verdadera lectura de verano. 

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