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Las Pescadoras, Nadia Menotti (kalandraka)

Después de unas semanas de asueto, regresamos con nuestra sección infantil, la que hace un poquito más especiales los viernes. Porque son los viernes los días en los que nuestros niños nos muestran su cara más feliz, que en el caso de mi hijo de cuatro años comienza a mostrar el jueves por la noche, en la cama, cuando me pregunta: "Papá, ¿mañana no hay que trabajar?"


Hoy os traemos uno de los libros con los que hemos empezado el año. Un libro especial, marca de la editorial Kalandraka, con la que estamos más que acostumbrados a lo diferente, a salir de nuestros espacios de confort, libros que nos obligan y nos seducen, que nos invitan a descubrir de la mano de nuestros hijos, sin guiarles, descubriendo junto a ellos. Os presentamos Las pescadoras, un cuento ilustrado de Nadia Menotti.



Inspirado en un cuento tradicional indio, Las pescadoras es un relato sencillo e inspirador que cuenta la historia de tres pescadoras que, de vuelta a casa y para protegerse de un fuerte temporal, buscan refugio en una casa muy especial, donde las flores, con sus colores y sus olores, lo inundan todo.


Y ahí surge el contraste, y los olores de las pescadoras - a mar, a pescado - se confunden y se enfrentan con los olores intensos y luminosos que las flores desprenden. El argumento, tan sencillo y hermoso como las historias sencillas y hermosas, ha resultado perfecto para mi hijo de cuatro años, que se encuentra en un momento muy interesante de aprendizaje lector. Le fascinan los cuentos con un texto no excesivo y con imágenes que le inviten a desarrollar su propia historia, nuestra propia historia, y es ahí donde Las pescadoras echa a volar como gran cuento ilustrado.


Como os digo, la fuerza de las pescadoras reside en su espectacular propuesta estética. Cada escena representada es una obra de arte, compuesta por elementos reales en miniatura que le dan un estilo onírico muy especial. Cómo explicaros, es una especie de realismo mágico en el campo de la ilustración.


Nadia Menotti




Ahora que tanto se habla de añadir valor diferenciándote de la normalidad, ofreciendo algo diferente (esto sin duda es aplicable en cualquier disciplina de la vida), aparecen autoras como Nadia Menotti, que se atreven con propuestas tan arriesgadas como esta. Qué haríamos sin atrevimientos de artistas así, y sin editoriales que creen en locos como ellos. Imaginaos cómo sería nuestro mundo sin ese puñado de locos que un día ofrecieron al mundo sus locuras. Enhorabuena Nadia, y enhorabuena Kalandraka, por abrir caminos en la espesa selva de los que pretenden que todos seamos iguales. Os deseamos la mejor de las suertes, que también será la nuestra.

¡Feliz fin de semana!



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