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A través del espejo, Varios autores (Atalanta)

El espejo es un elemento cotidiano en nuestras vidas pero también muy especial. Desde los inicios de su invención ha sido asimilado a ritos esotéricos, a juegos, a trucos, a misterios…Este libro recopila una selección de textos que lo utilizan como protagonista. Unos textos que por sí solos son magníficos pero que además aunados en esta selección cronológica dando el protagonismo al espejo, resultan una maravilla.

Desde el reflejo de nuestros ancestros en las aguas tranquilas de un lago hasta los primeros azogues de cobre o la imagen que de nuestro propio rostro recibimos a diario, el espejo ha sido siempre un objeto cautivante cuyo poder nos fascina y nos somete. Los espejos deforman e invierten, pero también revelan lo que somos y duplican lo que vemos. La literatura y las diversas mitologías de la Antigüedad nos abrieron puertas a otros mundos como el de Alicia o el escudo contra la Medusa. De la vanidad medieval al autoconocimiento renacentista, de la superstición al infinito establecido entre dos espejos enfrentados, esta antología recorre las luces y sombras de nuestra naturaleza al descubierto.


Comenzamos con Ovidio. Menudo comienzo más espectacular. Uno de los mitos más conocidos de la antigüedad, el de Narciso. En este caso el espejo es el agua y los efecto sobre Narciso son los más comunes entre los aficionados a mirarse mucho en su reflejo. Luego aparece el espejo del Himno de la perla, del siglo XI, y un fragmento de las crónicas de Fray Bernardino de Sahagún.

La parte más atractiva para mí ha sido el período del romanticismo, con los maestros, E. T. A. Hoffmann y Edgar Allan Poe. Muchos más autores nos traen su visión de la utilización del espejo pero destaco el relato de Chesterton (es uno de mis autores favoritos y no puedo evitar maravillarme con su sentido del humor), Lovecraft, Virginia Woolf y Angela Carter. Y por supuesto Jose Luis Borges que aparece en dos ocasiones confirmando la obsesión mística por este objeto.

Los textos son muy buenos. Son pequeñas obras maestras de autores reconocidos que no requieren presentación. Es una recopilación maravillosa que hará las delicias de todos los que tengan gusto por lo esotérico, y por los textos clásicos. Los que amamos la lectura podremos reconocer en el tratamiento del espejo los diferentes estilos y obsesiones de cada época y eso no tiene precio. Es maravilloso descubrir los cambios en nuestra sociedad desde los inicios más clásicos en el tratamiento de un objeto cotidiano, en las supersticiones y miedos de las culturas por las que la humanidad ha pasado.



Andrés Ibáñez ha realizado un magnífico trabajo al redescubrirnos estos textos. Los recomiendo encarecidamente a los amantes de la literatura y de la historia de ésta. Ya os lo había comentado con anterioridad pero si quereis calidad literario, siempre hay que echar un vistazo al catálogo de Atalanta. No defrauda. Andrés Ibáñez (Madrid, 1961), escritor, crítico literario y pianista de jazz, vivió en Nueva York, donde escribió varias obras teatrales en inglés, dos de las cuales se representaron en el circuito Off-Off de Broadway. Ha publicado novelas como La música del mundo (1995), Premio Ojo Crítico y merecedora de grandes alabanzas, El mundo en la Era de Varick (1999), Memorias de un hombre de madera (2009), La lluvia de los inocentes (2012) o Brilla, mar del Edén (2014), Premio Nacional de la Crítica. También ha cultivado el cuento (El perfume del cardamomo, 2008) y la poesía (El bulevar del crimen, 1994).

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