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Potosí, ander Izaguirre (Libros de KO)

Después de unos días de descanso obligado en el blog, en el que hemos leído mucho y muy bueno, os traemos un libro que hace que este tipo de esperas merezca la pena.

A medio camino entre el ensayo, la crónica periodística y la literatura de compromiso se nos presenta Potosí, de Ander Izaguirre, publicado por Libros del KO.



Potosí representa para América el paradigma de la tierra prometida, llena de anhelados tesoros, cuna de grandes fortunas, el sueño para cualquier conquistador. Esta montaña de Bolivia albergó durante siglos las minas más productivas de medio mundo. Y medio mundo mostró su interés por explotarlas, por sacarles hasta el último gramo de plata.

Siglos después, ya en la actualidad, Izaguirre nos muestra la realidad actual, con las minas aún en explotación, aunque con una imagen bien distinta a la imagen idealizada que en algún momento pudo llegar a tener. En Potosí residen gran parte de los siniestros problemas de nuestro mundo: la explotación laboral, especialmente la infantil, las insalvables fracturas sociales, la inaceptable y vergonzosa situación de la mujer en una sociedad que la arrincona y la menosprecia. Potosí magnifica y potencia todos estos conflictos y los concentra en unas pocas hectáreas de terreno.

Lejos del ensayo convencional, Izaguirre transforma un relato que podría ser puramente histórico en una apasionante historia cuyos hilos conductores son dos viajes del periodista a la mina y a su entorno. En el primero toma contacto con Alicia, una niña de doce años que entra cada día en la mina como un eslabón más de la contradictoria estructura laboral de un país como Bolivia. En el segundo viaje el autor descubre qué ha ocurrido con las historias que dejó años atrás, incluyendo la de la propia Alicia.



Solo a través de la contextualización de los hechos narrados podemos llegar a entender que un país apruebe una ley para regular (y no prohibir) el trabajo infantil. Sirva como ejemplo para tantos titulares de la actualidad a través de los cuales nos creemos con legitimidad para opinar y para dictar sentencia sobre situaciones que nuestra cómoda mirada occidental nos permite descontextualizar. Es gratuito y frívolo hablar del islam, de los refugiados o del terrorismo sin hacer el esfuerzo de analizar y de tratar de entender el contexto en el que se producen los hechos. Apliquémonos la lección.

Los dos viajes de Ander Izaguirre se intercalan con la exposición a modo de ensayo histórico de la historia de Potosí en el siglo XX, donde los caciques, los intrusos vecinos norteamericanos y algunos de los grandes episodios obreros revolucionarios tienen lugar. No olvidemos (el libro no lo hace) que el Che Guevara buscó en estas tierras la semilla de su sueño revolucionario, aquel que pretendía extenderse como un virus por toda Latinoamérica. Y no olvidemos (el libro tampoco lo hace) que el guerrillero argentino fue muerto en estas mismas tierras, a pocos kilómetros de las minas.

Quiero hacer especial mención (antes ya lo apuntaba) a la mirada detenida que el autor dedica especialmente a la lucha de las mujeres alrededor de la mina, y lo duro que se hace leer la labor pedagógica que es necesario hacer con mujeres que han olvidado que sus derechos básicos siguen intactos aunque sean pisoteados a diario. En la mina se viola, se maltrata y se desprecia a mujeres que son tratadas como responsables de su sufrimiento, mientras que al verdugo se le protege y se le exculpa. Este tipo de relatos deben servir más que nunca, no para quitar relevancia a episodios machistas más cercanos y aparentemente menos preocupantes (los que presenciamos a diario y corremos el riesgo de ver normales), sino para recordar de dónde venimos y que precisamente por eso nuestra tolerancia ante cualquier gesto machista, por sutil que sea, debe recibir nuestro más absoluto desprecio.

Lectura imprescindible la del libro de Ander Izaguirre. Recomendación para un mundo que podemos hacer mejor haciendo de nuestra mirada al mundo una obligación pare entenderlo mejor.



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