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Canción dulce, Leila Slimani (Cabaret Voltaire)


Hoy os hablo de uno de los libros más celebrados de los últimos meses, una lectura que esperaba con expectación y que me ha supuesto tres noches sin respiro.

Canción dulce puede parecer un thriller pero es justo lo contrario. No hay suspense, porque en el primer capítulo se desvela todo. TODO. Tampoco hay estereotipos, no hay villanos (aunque lo parezca) ni víctimas (aunque también lo parezca) sino, de nuevo, todo lo contrario. Me atrevería a definirlo con una palabra: desasosiego.

Lo que convierte a Canción dulce en una obra sutilmente soberbia es que dinamita algunos de los pilares que conforman nuestras vidas de confort y seguridad: la confianza, la fe. La confianza en los desconocidos, esa confianza que nos hacen rellenar los huecos de incertidumbre como única esperanza para la supervivencia. En la novela esos pilares son la niñera con la que nuestros hijos pasan horas mientras nosotros cumplimos con nuestras obligaciones vitales. Es esa persona a la que de repente confiamos lo que más queremos. Una desconocida que se convierte en una persona de incondicional confianza.

Y de repente, el abismo. Todo se viene abajo si aquello en lo que creemos, esas pocas cosas que no nos pueden fallar porque el resto caerían como un castillo de naipes, se desmonta como un mecanismo al que de repente se le desajusta una pieza.
La autora, Leila Slimani
Lo que hace grande a esta pequeña novela es la sutileza de la que os hablaba antes. Pocas veces se ha escrito también sobre la fragilidad de nuestras vidas, y Canción dulce consigue transmitirnos esa vulnerabilidad sin caer en tópicos manidos en este tipo de terrenos.

Que no os engañen, Canción dulce no es La mano que mece la cuna. Ojalá lo fuera, ojalá el final encajara tan bien en nuestros esquemas mentales como en los thrillers comerciales a los que desgraciadamente estamos tan acostumbrados. Canción dulce no utiliza esos fuegos artificiales que olvidamos al día siguiente. Canción dulce es dinamita para nuestros cimientos vitales. Corred a disfrutarla.

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