Ir al contenido principal

Nos tomamos un descanso

Queridos lectores:

Después de unos meses intensos y apasionantes en lo que a lecturas se refiere en niundiasinlibro, nos tomamos un respiro. Durante el mes de Agosto, dejaremos de publicar reseñas. Queremos poner orden a todo lo leido en las últimas semanas (la playa da para muchos libros...) y nos apetece concentrar todos nuestros esfuerzos en terminar algunos libros que nos tienen sin aliento y que van a llenar nuestras calurosas tardes de Agosto.

Eso sí, preparaos para Septiembre, porque hay muchos libros de los que estamos deseando hablar. ¿Queréis un avance?

Tan poca vida, Hanya Yanagihara (Lumen): el monumento literario de 2016 que sin duda ha marcado nuestro verano.


No comparto los postres, Niño de Elche (Bandaaparte): Una excelente oportunidad de conocer a este  artista inclasificable.


Velocidad de los jardines, Eloy Tizón (Páginas de Espuma): Reedición imprescindible del clásico, el libro de relatos con mayúsculas de la literatura en castellano.


Seda salvaje, Eloy Tizón (Anagrama): Deliciosa novela corta del mismo autor, otra obra fundamental de las últimas décadas.


Los últimos, Paco Cerdá (Pepitas de Calabaza): Después de Quién te cerrará los ojos y de La España vacía,  El acercamiento definitivo a los pueblos perdidos de nuestro país.


Daha!, Hablan Günday (Catedral): La novela del escritor turco que visitó recientemente España en la que remueve nuestras conciencias desde lugares políticamente correctos acerca del tema del tráfico de personas en su tránsito hacia Europa.


Colección Valdemar Frontera: El descubrimiento literario que nos ha alegrado las vacaciones. Hemos disfrutado como cochinos en el barro leyendo algunas de las mejores historias del Oeste jamás escritas. Puro placer veraniego.


Esperadnos y leed mucho. ¡Nos leemos en Septiembre!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Resistencia, Scott Kelly (Debate)

" ... (de todos los riesgos asociados a mi condición de astronauta) nada puede compararse con el riesgo más inquietante: el de que algo malo pudiera sucederle a algún ser querido mientras estoy en el espacio, sin forma alguna de volver a casa." Me encanta compartir con vosotros una de las lecturas más estimulantes de los últimos meses. Resistencia, de Scott Kelly, es el testimonio en primera persona del astronauta que estuvo en el año 2015 un año en el espacio. Su experiencia en la Estación Espacial Internacional la transformó en uno de los libros más importantes que existen en torno a la relación del ser humano con la aventura espacial. Reconozco mi fascinación por la profesión de astronauta (¿quién no ha soñado con serlo y al menos jugado a serlo?) y Resistencia es probablemente -con permiso de algún otro que mencionaré después- el libro que mejor describe qué supone ser astronauta, qué motiva a serlo, a qué se renuncia. Es difícil resumir en unas pocas líneas todo lo que ...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...