Ir al contenido principal

Stoner, John Williams (Baile del Sol)

Y justo después de un verano lleno de lectura notables, me llega de improviso el sobresaliente. En mi lista de pendientes se encontraba Stoner, un libro del que había leído unas críticas muy halagüeñas. Me imponía ligeramente leer de nuevo un clásico que comparaban con Faulkner o Fitzgerald. Pero a la segunda página ya estaba enganchada, del mismo modo que hace muchos años me enganché a estos otros autores.

William Stoner comienza la Universidad de Missouri a los diecinueve años para estudira agricultura. Un seminario de literatura inglesa cambia su vida, y él nunca retorna para trabajar en la granja de su padre. Stoner se convierte en profesor. Se casa con la mujer equivocada. Su vida es tranquila, y después de su muerte sus colegas apenas le recuerdan. 




El argumento es muy simple, y por ello muy difícil de apreciar. William Stoner es hijo de unos granjeros, que consiguen mandarle a la universidad a estudiar Ingeniería agrícola para que siga sus pasos. Pero allí, Stoner encuentra su vocación de manos de uno de sus profesores, que le espeta: El señor Shakespeare le habla a usted a través de tres siglos, señor Stoner. ¿Usted lo oye?”. Y vaya que si lo oye. A partir de entonces la literatura, o más bien la enseñanza de la literatura se convierte en su vida, y le convierte en otra persona. Es la vida de un hombre común, pero eso es lo que la convierte en una obra maestra, encontrar la belleza en cada una de las partes comunes de nuestra más rutinaria existencia.

Si antes he hablado de Faulkner o Fitzgerald no me hagáis mucho caso. Sí, nos muestra las mismas reflexiones y el poder de introducirnos en su mundo es el mismo. Pero no encontraremos el glamour de Fitzgerald ni la solemnidad de Faulkner. Es una prosa más íntima, más personal y humilde. Una historia muy bien contada y bellamente escrita.

La escritura de John Williams emociona y sabes que has encontrado algo especial en cuento lees algo así: “En su año cuarenta y tres de vida, William Stoner aprendió lo que otros, mucho más jóvenes, habían aprendido antes que él: que la persona que uno ama al principio no es la persona que uno ama al final, y que el amor no es un fin sino un proceso a través del cual una persona intenta conocer a otra.”

Llama mucho la atención que este libro no sea famoso y menos su autor. Es casi unánime este sentimiento en todas las críticas que he leído. Cada cierto tiempo se redescubre y vuelve a brillar con luz propia. Así, este secreto ha sido recomendado en los últimos años por Bret Easton Ellis, Rodrigo Fresán, Enrique Vila-Matas y Emma Straub, entre otros, y se convirtió en bestseller internacional temporalmente. En Holanda desbarrancó a Dan Brown.



Al día siguiente de finalizarlo seguía pensando en él y de hecho cada vez más. Y sigo haciéndolo en estos días. No es fácil encontrar libros así. Suele ser difícil recomendar libros, temerosos de que te gusten a ti pero no cuadren con los demás. Éste se puede recomendar sin género de dudas. Y aunque soy reticente a catalogar de obra maestra una lectura, ésta lo es. Os dejo, me voy con otro libro libro de Williams, Butchers Crossing, a disfrutar. 

Comentarios

  1. Estoy de acuerdo, a mi encantò te entra en el alma y se queda.
    Enseguida leí Butchers Crossing y tampoco me defraudò ..Épico.
    Tengo pendiente El Hijo de Cesar.......

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...