Ir al contenido principal

Konets, César Pérez Gellida (Suma de Letras)

Una reseña de enesemomentodeldia


Leí a Gellida por primera vez prácticamente al inicio de mi aventura bloguera, y recuerdo perfectamente la sensación que me acompañó al terminar Memento Mori: “quiero más”.  Y así pasé por las dos trilogías, con el inciso de Khimera y llegué al final prometido: Konets. El libro que pone punto y final a este periplo, que cierra el círculo. Un círculo formado por historias que de algún modo se conectan, aunque cada trilogía es independiente, y Khimera y Konets también lo son. Suena complejo, y lo es; imaginad un laberinto que contiene varias ciudades unidas por túneles subterráneos casi ocultos... eso es lo que ha construido Gellida en estos años.


Y así, me enfrento al último libro con desgana; no quiero que se acabe. He disfrutado mucho con Gellida, me ha descubierto personajes, historias y hasta una nueva forma de leer: libros con banda sonora. 

Y asi, me enfrento al último libro con ganas; quiero que se acabe. Necesito un punto y final, un colofón, un hilo conductor. Necesito que el círculo se cierre y que abra el camino a algo nuevo.

Abro Konets, y Gellida me acompaña en un tour por lugares conocidos. Encuentro viejos amigos a los que echaba de menos, conocidos, todo se va embrollando hasta llegar a un momento en el que no sé ni dónde estoy... un momento, ahí está el hilo, y al seguirlo voy desenredando la historia, cerrando capitulos. 

Abro Konets, intuyendo que este viaje termina aqui, y avanzando casi sin darme cuenta, he llegado. Hemos llegado: el autor siempre presente en sus libros, casi como si estuviera contándote la historia en el sillón de la lado.


Cierro Konets, y sé que no hay más. Y eso en cierto modo hace que todo el proceso sea perfecto, que se adivine la tela de araña en la que el autor nos ha atrapado, y cómo ahora nos deja fuera, sin saber muy bien qué ha pasado.

Cierro Konets, y sé que hay más. Que mientras esta historia agonizaba, quizás mucho antes, el universo Gellida tenía otro plan. Esperando, impaciente, curioso, a que sus personajes y sus lectores se amaran, se odiaran, se comprendieran y se perdonaran. Y por fin, permitiéndoles despedirse.

Mi recomendación hoy es que os sumerjáis en este particular y retorcido mundo creado por Gellida. Vais q disfrutar, vais a estremeceros, a sentir la dualidad que existe en todos, incluso en vosotros mismos. Que el bien y mal no es absoluto, que el futuro no es algo lejano e inimaginable, que nuestras peores pesadillas están más cerca de lo que creemos.


Y sobre todo, vais a conocer a un autor que sinceramente, no tengo ni idea de qué camino seguirá después de este viaje. Lo que sí sé, es que ahí estaré para descubrirlo. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...