Ir al contenido principal

La pequeña Roque, Guy de Maupassant (Yacaré)


Yacaré es una de esas editoriales que apuestan por una propuesta diferencial con respecto a lo existente. Con toda la oferta disponible es difícil proponer algo nuevo y diferente, de ahí que este tipo de esfuerzos merezcan atención y recompensa. Las ediciones de Yacaré son, es este sentido, impresionantes. Tanto el formato (libros grandes enormes, absolutamente fuera de lo convencional) como la propuesta de contenido (recuperación de grandes clásicos aderezados por ilustradores diferentes y sorprendentes) hacen de su catálogo algo único y altamente recomendable.


El libro que os presento hoy es La pequeña Roque, de Guy de Maupassant, una joya exquisitamente presentada que nos ha confirmado lo que esperábamos de la propuesta de Yacaré.



El acontecimiento del asesinato de una niña es el detonante que convulsiona la vida tranquila de un pueblo. El cartero del lugar encuentra el cadáver de la niña y a partir de ahí, de la indignación y de la humana y despiadada curiosidad, comienza la búsqueda del asesino. Un detalle que añade tensión al ambiente perturbador del pueblo: alguien deja los zapatos de la niña en casa de su madre, en un extraño gesto de compasión. El asesino está cerca, oculto entre los conocidos cercanos.

Se trata de una fábula sobre la condición humana, y sobre la capacidad que tenemos de trasladar a nuestros monstruos lejos de nosotros, negando a veces la realidad, que no es otra que el mal convive a nuestro lado, y muchas veces con la cara amable de su contrario, el bien.



Las ilustraciones son perfectas, añadiendo al relato un halo de misterio que potencia el mensaje de la obra.

Si no conocéis las ediciones de Yacaré, os invito a que hojeéis alguno de sus libros, inconfundibles en cualquier estantería. Un libro perfecto para regalar y sorprender o, por qué no, para regalarse. Buen fin de semana.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...