Ir al contenido principal

¡Leed!




Ya lo sé, tenemos poco tiempo, nos gustaría leer pero tengo mucho trabajo, la agenda de mis hijos me tiene esclavizado, llego a casa y prefiero ver la tele con lo que haya en ese momento. Ruido de fondo. Todo eso ya lo sé. En este mundo multitarea donde parecemos poseídos por un espíritu renacentista de bajo coste aprendiendo de todo (a bailar, a hablar tres idiomas, a hacer yoga, al padel, a las catorce actividades de mis hijos) no hemos dejado tiempo para la lectura de calidad, la reflexionada, la que nos invita a ponernos en la piel de otros, y con ello a empatizar, discrepar desde el conocimiento, a aprender cosas nuevas (a veces simplemente vidas nuevas), a viajar a otros países, a vivir otras vidas... Por eso os animo a seguir estos simples consejos con los que leer más, recuperar el hábito perdido y volver a descubrir lo felices que vais a ser leyendo:
  1. Elige un libro:
    1. Preguntando a tu amigo lector, que te conoce y sabrá qué recomendarte
    2. Preguntando en una librería, en esas donde los que venden libros también leen. Seguro que que tenéis una cerca de casa.
    3. ¡Visitando nuestro estupendo blog niundiasinlibro.com!
       
  2. Hazte con él:
    1. Cómpralo
    2. Pide que te lo regalen
    3. Visita tu biblioteca municipal
    4. No lo pidas prestado, este primer libro tiene que ser tuyo
       
  3. Llévalo siempre contigo y lee:
    1. En la cola del supermercado
    2. En la sala de espera de la consulta del dentista
    3. En el parque, con tus hijos, entre empujón y empujón del tobogán
    4. Paseando (sí, se puede, ya lo haces con el móvil)
Ah, y por cierto, deja el móvil en casa, y si no te atreves, llévalo pero no lo mires cada vez que tengas tiempo libre. Porque querido amigo, tienes mucho tiempo libre para poder leer, pero el móvil te ha hecho olvidar que el tiempo te pertenece a ti y no a él.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...