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Cambiar de idea, Aixa de la Cruz (Caballo de Troya)

Supone un doble motivo de alegría el hecho de reencontrarnos con Aixa de la Cruz (después de su brutal La línea del frente) y hacerlo en Caballo de Troya, editorial referente en nuevos talentos en español a la que tanto le debemos  como lectores y como descubridores de nueva literatura. En el caso de Cambiar de idea la novedad es que a Aixa de la Cruz ya la conocíamos (por la citada Línea del frente y por Modelos Animales, ambas editadas por Salto de Página), lo que supone para nosotros una forma distinta de entender la propuesta del sello fundado por Constantino Bértolo.



Con Cambiar de idea, la autora vasca firma un libro en el que relata episodios fragmentarios de su juventud y nos demuestra que la autoficción precisa de dos premisas: honestidad en lo que se quiere narrar y absoluta libertad creativa para no caer en los abismos habituales y tediosos de este tipo de propuestas, tan abundantes hoy día como cualquier otro género literario.

De la Cruz cumple con ambos requisitos. Su recorrido vital supone una experiencia lectora arrebatadora: la autora nos habla de su adolescencia, de su aprendizaje sexual, de sus relaciones personales – sus amigos, su familia, su interacción con la realidad - , la  transformación generacional de la que  - conscientemente o no – es protagonista y que considera la lucha de género solo desde el activismo militante.



Cambiar de idea es un diario personal convertido en novela, una autoconfesión, que como tal está llena de baches y debilidades, pero también de la genialidad que solo aflora cuando al talento se le une el hallazgo que hay ante la piel rasgada, ante el desnudo sincero del que decide escribir sin filtrar nada, sin apelar a lo políticamente correcto.
Mi más sincera enhorabuena a la escritora, pero también a los dos editores residentes que la han escogido para que forme parte de la propuesta editorial de Caballo de Troya para 2019: Antonio Rodríguez y Luna Miguel. Se trata sin duda de una elección cargada de (buenas) intenciones.

Alrededor de Cambiar de idea flota el juicio de la Manada, un acontecimiento que ha cambiado nuestra sociedad para siempre, y no necesariamente para bien. El caso nos reveló a una sociedad enferma que niega su propia enfermedad y que de forma absolutamente desacomplejada muestra los dientes defendiendo lo indefendible. Solo hay que revisar la hemeroteca y comprobar todas las opiniones sobre los violadores y sobre la víctima. Opiniones que afloraron como la pus en la herida infectada que no se ve. Así somos por mucho que queramos ocultarlo. Por eso reflexiones en forma de libro como este son imprescindibles si queremos construirnos como una comunidad mejor y más formada.



No he podido evitar que la lectura de Cambiar de idea la haya hecho como si se tratara del reverso de El aliado, la impresionante novela de Iván Repila que he leído inmediatamente antes. Iván y Aixa son pareja, y ambas novelas se alimentan la una a la otra, nutriéndose de autorreferencias e inspiración. La escritura de El aliado (novela de (im)pura ficción) forma parte importante de Cambiar de idea. El propio Iván es un personaje recurrente (no podía ser de otra forma). Del mismo modo en El aliado está presente – no siempre de forma explícita – Aixa de la Cruz y su posicionamiento en torno al machismo patriarcal imperante. Las dos novelas en su conjunto conforman un todo literario de difícil disección, en un ejercicio admirable de inspiración mutua.



Una de las novelas del año, sin duda. Una autora que se ya se nos había incorporado al selecto grupo de las imprescindibles que nos ayudan a entender mejor el mundo a través de la literatura. 

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