Ir al contenido principal

La guerra de las salamandras, Karel Capek (Gigamesh)


Este verano nos hemos puesto al día en lo que a clásicos de ciencia ficción se refiere. Y no podíamos olvidar de nuestra selección La guerra de las salamandras, una novela que pasó a la historia como pionera y diferente. El gran clásico de Karel Capek.


Un capitán marino europeo descubre una especie de salamandra de considerables dimensiones en un rincón remoto del océano pacífico. Los habitantes del lugar – de la isla cercana – los conocen y los temen. Nadie en definitiva, ha profundizado en estos seres hasta que el citado capitán aparece.

El primer contacto trae descubrimientos sorprendentes. Sus habilidades son superiores a las de otros animales parecidos, y su capacidad de aprendizaje hace pensar al capitán en las posibilidades de estos animales, a los que saca de su entorno para alejarles del peligro que los tiburones suponen para ellos. Los curiosos tritones devuelven la gracia con perlas para los humanos (su capacidad de extracción es otra de sus características), en lo que parece un equilibrio perfecto entre hombres y animales.


Pero había un factor no tenido en cuenta: la enorme capacidad de reproducción que tienen las salamandras. Pronto los tritones se multiplican de tal manera que se convierten en una amenaza para el ser humano. Más aún, en una alternativa.

La historia es fascinante, y sorprende la fecha de escritura (años 30 del siglo XX). Han surgido en torno a ella multitud de paralelismos: el auge del fascismo, el conductismo de los gobiernos autoritarios, la injerencia del ser humano en la naturaleza…

El tono de la novela, de corte científico-periodístico, le da veracidad a la historia y le transmite un interés mayor al que confiere la propia historia. El tiempo no ha pasado por ella y no se nota que han pasado casi cien años desde su publicación.


Muy recomendable si os interesa la ciencia ficción y si queréis descubrir una de las obras fundamentales del género.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Resistencia, Scott Kelly (Debate)

" ... (de todos los riesgos asociados a mi condición de astronauta) nada puede compararse con el riesgo más inquietante: el de que algo malo pudiera sucederle a algún ser querido mientras estoy en el espacio, sin forma alguna de volver a casa." Me encanta compartir con vosotros una de las lecturas más estimulantes de los últimos meses. Resistencia, de Scott Kelly, es el testimonio en primera persona del astronauta que estuvo en el año 2015 un año en el espacio. Su experiencia en la Estación Espacial Internacional la transformó en uno de los libros más importantes que existen en torno a la relación del ser humano con la aventura espacial. Reconozco mi fascinación por la profesión de astronauta (¿quién no ha soñado con serlo y al menos jugado a serlo?) y Resistencia es probablemente -con permiso de algún otro que mencionaré después- el libro que mejor describe qué supone ser astronauta, qué motiva a serlo, a qué se renuncia. Es difícil resumir en unas pocas líneas todo lo que ...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...