Ir al contenido principal

Biblioteca bizarra, Eduardo Halfon (Jekyll&Jill)


Tengo que confesar que los libros de Eduardo Halfon son para mi trozos de vida. De mi propia vida, quiero decir. En primer lugar, no los considero libros sino amigos, porque les escucho como escucho con interés al amigo que me cuenta algo – trascendente o no – pero importante para nosotros. Los libros de Eduardo Halfon son así (y por extensión él mismo), sus libros me hacen sonreir, anotar, pararme, compartir, incluso en ocasiones (las justas) agotarme con la repetición. Como la batallita que un amigo te cuenta una y otra vez, y la escuchas sin rechistar porque sabes que le encanta contarla.



Por eso me he alegrado tanto de haber leído Biblioteca bizarra, que ha sido en cierto modo como encontrarte con un viejo amigo que se mudó hace años a otra ciudad y celebramos juntos el reencuentro. Las seis historias que el autor guatemalteco nos regala esta vez (pequeñas historias-cuentos, diarios personales, artículos, simples pensamientos, qué más da qué nombre darle) nos hablan de bibliotecas singulares que el autor se ha encontrado a lo largo de la vida, del encuentro literario del autor con un grupo de marginados de Bogotá (los llamados en Colombia desechables), de la conexión del nacimiento de su hijo con la traducción que en esos momentos hacía a un autor norteamericano, o de sus antepasados (su ya eterno para nosotros abuelo polaco), en esa historia que no nos cansamos de escuchar.



No sabría decir cuánto me gusta compartir los libros de Eduardo Halfon. Biblioteca bizarra ya forma parte de la biblioteca de mis mejores amigos lectores. Un trozo de vida, como os decía antes.

Biblioteca bizarra supone el brillante regreso del autor a la editorial Jekyll&Jill (enorme el mérito de Víctor Gomollón, que ya trajo al autor con su obra Saturno), sello que convierte cada publicación en una pequeña obra de arte. La portada es brutal, maravillosa, irrepetible. El interior lo supera.




Leer a Eduardo Halfon es leernos a nosotros, conocernos mejor, sentirnos más vivos. Ojalá nuestras vidas estuviesen rodeadas de más Eduardos Halfones. Aunque no sé si sabríamos leerles como se merecen.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las segundas oportunidades

No seré yo el que le enmiende la plana a nadie. Todos mis respetos a aquellos que llevan hasta las últimas consecuencias aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. El mismo carpe diem que les hace pensar que una vez constatado un fracaso es mejor mirar hacia adelante y no repetir, es el que a mi me sirve para justo lo contrario. Creo firmemente en las segundas oportunidades, aunque detrás de ellas todo huela a fracaso de nuevo. Y es que creo que, por encima de todo, volver a recorrer caminos ya andados nos enriquece, nos permite profundizar, detenernos en aquello en lo que no reparamos, enmendar errores. Y qué demonios, volver a equivocarnos, repetir también en el error, para aprender o simplemente para constatar nuestras debilidades. El beso que sabes que, años después, te va volver a complicar la vida (pero que volverías a dar mil veces), la vez que no te callaste cuando ya sabías qué pasa después (la tormenta que desatas), perdonar otra vez, y que vuelvan a decepcionar...

Subsuelo, Marcelo Luján (Salto de Página)

Aún conservo el recuerdo, fresco como cuando ocurrió, de los hallazgos literarios que han marcado mi vida. Aunque depende de cada experiencia personal, estos descubrimientos suelen ser pocos, tres, cinco, una decena tal vez, pero describen muy bien la relación de un lector con la literatura, con su literatura. Este itinerario está formado for libros-brújula que nos ayudan a trazar el camino hasta el siguiente. No se trata de encontrar libros que nos gusten, que nos enamoren, que nos hagan ver la vida de otro modo tras su lectura. Los libros-brújula son la vida misma, más que transformarla la definen. Nos definen. Mis libros-brújula. La buena letra, Marinero en tierra, Últimas tardes con Teresa, El Aleph. .. Cada uno ocupa un lugar, una trascendencia propia, personal. Sólo comparten entre sí su condición de imprescindibles para aquellos que quieran conocer mi ser como lector. Y de repente Subsuelo . De repente este libro de Marcelo Luján que remueve los cimientos. Esos ci...

Pequeños pies ingleses, Marcelo Luján (Talentura)

Explorar la obra anterior de un autor tras el primer descubrimiento es un ejercicio fascinante para sus lectores, especialmente cuando el primer encuentro ha sido revelador, deslumbrante. Esta exploración nos permite entender el origen, el camino recorrido, supone una explicación a la propuesta narrativa con la que le hemos conocido. Si, como en el caso que nos ocupa, descubrimos unos antecedentes literarios inesperados, divergentes con respecto a la obra conocido, el camino es doblemente enriquecedor. Tiene mucho que ver con un recorrido literario que cuenta una historia de búsqueda personal. El escritor quiere, ante todo, contar una historia que muestre quién es, o quién anhela ser. Y el modo de contarlo nos dice a menudo mucho más del propio autor que la historia en sí misma. Buscando obras anteriores a Subsuelo, la magistral y turbadora historia sobre la muerte y el pasado de Marcelo Luján (Salto de Página) llegamos a esta curiosa obra firmada años atrás por el autor, Pequeños...